En 1953 comenzamos un sueño, educar y evangelizar desde  el carisma e ideario agustiniano,  jóvenes con la preparación intelectual y espiritual para asumir los desafíos que su sociedad actual les impusiera. Jóvenes con un corazón inquieto con capacidad de armonizar, mente y corazón como elementos esenciales en el ser humano. Con motivo de la conversión de nuestro Padre San Agustín, celebramos nuestra semana agustiniana, un espacio que nos permite estrechar nuestros lazos fraternos y poner en práctica los saberes espirituales, intelectuales  y pedagógicos logrados hasta ahora.

    Este año debido a la pandemia, hemos querido incluir nuevos elementos en el logo. Entre estos, las manos que representan la fe como certeza de la presencia de Dios en nuestras vidas. Ambas, sostienen al Águila que simboliza nuestro colegio. Posee un fondo color verde que representa la esperanza, la naturaleza y  el renacer. Finalmente, el corazón del águila refleja la valentía, aspecto esencial y necesario en la actualidad para afrontar los retos y desafíos que estamos viviendo.