Colegio San Agustín – El Paraíso

Día del maestro

 Queridos educadores

En nombre del Departamento de Pastoral, de  la Escuela de Padres, nos unimos a ustedes en su día, el día del maestro, para rendir homenaje a sus personas, a su profesionalidad, entrega, cercanía y fidelidad. 

Y lo hacemos con respeto, admiración y agradecimiento por el regalo de sus vidas al  servicio de la educación de la niñez, la  juventud y nuestro colegio san Agustín- El Paraíso.

Agradecemos a Dios el que les haya enriquecido con la vocación educadora en la que se realizan como personas, ennoblecen nuestro colegio con sus carismas personales y grupales e ilusionan con su esfuerzo y trabajo en comunión ese futuro que todo necesitamos y esperamos. Verles a ustedes en  dificultades  y logros, abrazados,  llena nuestro corazón de optimismo, esperanza y fe. Y todo ello, según la inspiración cristiana y agustiniana del colegio. Paz, reconciliación, bienestar, justicia, e igualdad de oportunidades  tan elementales  para desarrollar la personalidad en niños y jóvenes siguiendo el mensaje y la vida de Jesús, el Maestro, Pedagogo y orientador de todos los maestros. Esta realidad da solidez y consistencia, libertad, responsabilidad, apertura y confianza a nuestros niños y jóvenes  les capacita para afrontar la dura realidad que nos rodea  para soñar, trabajar con convicción  y capacitación por un mundo  mejor. 

Sabemos que no es fácil ser educador, como tampoco es fácil ser padre, madre, familia… pero es urgente y necesario. Es verdad que la vocación educadora en la actualidad no es valorada ni social, ni económicamente, por eso le invitamos a que ustedes se valoren, crean en ustedes; en ese potencial valioso con que Dios les ha bendecido. Lo peor que nos puede pasar es que ustedes ángeles de Dios en las aulas y en la vida se desanimen y apenas crean en su vocación. Ser educador es una vocación, un don, un regalo, un tesoro.

Cuenten con nosotros los papás, con el Colegio, con sus educandos y con todos los hombres y mujeres de bien. Afortunadamente la vida es amor y entrega, es felicidad, abrazo y paz y eso es lo que pedimos a Dios y a ustedes que sigan sembrando semillas de ilusión para que, al menos  con su luz, la noche sea menos noche, y así adelantemos la alborada que nos anuncie que el día está cada día más cerca.

 Ustedes son: misioneros de la alegría, de la esperanza y del amor, mensajeros del evangelio, son testigos del Señor.

Felicidades en su día: que el Señor les bendiga, bendiga a sus familias, a nuestro colegio, a Venezuela entera. 

P. Miguel Pastor