Colegio San Agustín – El Paraíso

Martes, 05 Junio 2018 17:53

AGRADECIMIENTO EYRA BRACHO

    Queridos Familiares, Reverendos Padres de la Orden San Agustín, Alumnos y Exalumnos, Representantes, Compañeros de Trabajo, Directiva del Colegio, Personal Obrero, amigos todos, los que se encuentran en Venezuela y quienes están en otras tierras… No hay palabras para expresar el profundo agradecimiento que me habita al ver a mi querida Familia Agustiniana apoyando este momento de mi vida… Momento por el cual, tengo que aprender a dar gracias, porque sólo con la cercanía y el apoyo de ustedes tengo y debo hacer mía la frase: “El Señor ha estado Grande”.


    Han sido innumerables los mensajes de cariño, las oraciones, el tiempo que han dedicado para darme una frase de ánimo, la mano que aprieta, la palmadita en el hombro… Gestos todos muy venezolanos pero que, hoy, en mi aquí y ahora, alcanzan el significado real y total para mí. Uds. a través de cada gesto y palabra, han reconfortado mi espíritu y han hecho que mis energías se incrementen.


    Durante cada Año Escolar, he realizado mi labor desde la ilusión, el compromiso, la responsabilidad, el deber ser, el afecto inmedible por mis estudiantes y el respeto por sus padres, el valor inmensurable ante los docentes con quienes me ha tocado andar este camino y frente al trabajo que realiza cada persona en esta institución. Siempre he tenido la convicción y la idea firme de acompañar, guiar, apoyar, conducir, estar “allí” donde un joven, un representante o un docente me necesite… En estos años he aprendido lo que significa escuchar y guardar silencio… Sin embargo, nunca imaginé pasar por un momento como el de hoy y mucho menos, recibir tanto apoyo, cariño y solidaridad, signos como muchos me lo han expresado de Gratitud. Por ello, me atrevo a copiarme la frase de una canción y les digo: “Hoy siento gratitud por el tiempo vivido”.


    En este camino que es la vida, tropezamos con más de una piedra…, se nos presentan retos y oportunidades…, y con unas y otras, no hay mejor actitud que la de saber que Dios va delante de nuestros pasos, allanándonos el camino…, que Él nos da lo requerido para afrontar cada situación…, que la felicidad cuando es intrínseca nada la opaca…, entonces, no hay lamento ni temor que pueda sobrepasarnos… Por todo hay que pasar ligeros…, de todo hay que aprender… Y si, en algún momento de estos, se tambaleara nuestra fe, pues pidamos a Dios la fortalezca y nos acompañe aún en medio de esta duda…, Dios es Padre y un Padre siempre está.


    Yo he tenido el privilegio y la Gracia de Dios, de contar no sólo con Su Presencia Amorosa sino con la de una gran cantidad de personas que diligentemente me han brindado cercanía, afecto, tiempo y, algo que agradezco a fondo perdido, apoyo económico y lo digo así, porque sé que esta situación económica nos ha golpeado a todos y que, aún así, Uds. hayan tendido esa mano, es un sin palabras y una gratitud que me acompañarán de por vida.


    Mi manera de dar Gracias, es desearles lo mejor a cada uno y a todos, como mi Gran Familia Agustiniana y para ello, quiero hacer mía la Oración de la Biblia y pedir que les alcance a Uds. y a sus hogares: “Que el Señor nos bendiga y nos guarde; que Él haga resplandecer su rostro sobre nosotros… Que el Señor tenga misericordia de nosotros y nos conceda su paz” (Cf. Núm. 6, 24 – 26).


Prof. Eyra Bracho.