Fe inquebrantable: la juventud Agustiniana revive la Pasión de Cristo en su Viacrucis 2026

En el corazón de una institución con más de 73 años de historia formando valores en el país, este viernes 27 de marzo se presentó su emblemático Viacrucis Viviente 2026, una producción de alto nivel técnico y espiritual que conmovió a la Comunidad Agustiniana al recrear los momentos culminantes de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús de Nazareth.

 

Esta puesta en escena, que ya es una tradición esperada en el Colegio, fue protagonizada por los estudiantes de 4to año de Educación Media General. Más allá de una interpretación actoral, los jóvenes se sumergieron en un proceso de preparación espiritual de meses, lo que les permitió conectar de manera personal y profunda con cada uno de los personajes bíblicos que acompañaron a Jesús en su camino al Calvario.

El Viacrucis en la institución surge como un espacio de evangelización a la comunidad de la Familia Agustiniana y como preparación al sentido del Sacramento de la Confirmación. Participan de forma activa en su organización Sacerdotes de la Orden de San Agustín, estudiantes, docentes, representantes y exalumnos.

Esta etapa de evangelización comenzó en el año 2017 con la Promoción 57. Desde entonces, se ha hecho de forma consecutiva, a excepción de los años 2020 y 2021 por causa de la pandemia.

Este evento es una escenificación de evangelización donde se representa el recorrido que hizo Jesús en su Pasión, Muerte y Resurrección. Durante su organización se conforman las comisiones de Actuación, Danza Litúrgica, Maquillaje, Escenografía, Vestuario y Logística. Cada estación fue un encuentro con el amor de Cristo, el juicio ante el Sanedrín, la dureza del Pretorio, la intimidad y entrega en la Última Cena, la soledad del Santo Sepulcro y el rigor del Imperio Romano.

Significado de cada estación:

La entrada de Jesús en Jerusalén: simboliza su entrada triunfal como Mesías y Rey de la paz, cumpliendo profecías. Marca el inicio de la Pasión, contrastando la aclamación popular con la humildad y el sacrificio inminente.

La Última Cena: es el acto de institución de la Eucaristía, donde Jesús anticipa su sacrificio en la cruz al ofrecer pan y vino como su cuerpo y sangre. Representa la entrega amorosa, el Nuevo Pacto.

El huerto de los Olivos (o Getsemaní): donde Jesús experimenta una profunda agonía, representa la aceptación voluntaria de la voluntad del Padre y el inicio de su pasión y redención, cargando con los pecados de la humanidad.

Todo esto fue un despliegue de talento joven.  El evento destacó por un rigor artístico impecable, donde el vestuario, la escenografía y la entrega de los estudiantes transportaron a los presentes a la Jerusalén de hace dos milenios. Sin embargo, el verdadero impacto residió en el mensaje: jóvenes venezolanos transmitiendo, a través del arte, un testimonio vivo de fe y esperanza en tiempos donde la unión familiar es más necesaria que nunca.