Enseñar desde Casa

¡Quién nos lo iba a decir! De repente nos vimos obligados a quedarnos en casa, a seguir enseñando como nunca antes lo habíamos hecho: sin ir al Colegio, desde nuestro hogar. Enseñar en tiempos de incertidumbre requiere creatividad y flexibilidad para apoyar a los estudiantes a alcanzar los aprendizajes centrales de la asignatura. Pero hacerlo a distancia, en un ambiente virtual u online, constituye un reto enorme.

  1. ¿Enseñar on line?

 

Aún a causa de una pandemia, enseñar on line es una oportunidad para acercarse más a nuestros estudiantes adaptando la didáctica, que establece los procedimientos más apropiados para garantizar la transmisión de los conocimientos (técnicas, actividades, ejercicios…, todo aquello que, en cada área, se entiende como metodología).  Aunque la didáctica en ambientes de aula es distinta de la que se aplica en ambientes virtuales, en ambos medios el conocedor de la materia, el experto en realizar la transposición didáctica (el proceso que va del “saber teórico” al “saber enseñado”), es el docente.

Al igual que ocurre con la enseñanza presencial, donde el protagonista es el docente y en la cual se privilegia lo teórico y visual, en la modalidad online, el agente activo del proceso es el alumno, que tiene que involucrarse libre y voluntariamente en su aprendizaje, lo cual choca con el modelo de aula tradicional, basado en la autoridad y en la obligatoriedad.

La enseñanza a online es un modelo “mediado”, es decir, utiliza la computadora u otros dispositivos como medio de comunicación e intercambio de información entre personas: estudiantes y profesorado. Su éxito depende de cómo estén ambos involucrados, pero también de los materiales didácticos, y de un buen modelo pedagógico basado en los principios de aprendizaje activocolaborativoautónomointeractivo, con actividades o tareas relevantes y creativas, y una evaluación continua y formativa.

Este modelo “mediado” de la enseñanza online favorece el acceso a los contenidos; facilita el aprendizaje cooperativo y el intercambio, y al mismo tiempo permite la individualización del proceso de enseñanza-aprendizajeel estudiante ve aumentada su autonomía y controla su propio ritmo y horario. Además, dado que la computadora integra múltiples herramientas (textos, imágenes, vídeos, audios) el estudiante puede desarrollar a la vez diversas habilidades a través de una gran variedad de ejercicios y actividades.

La tecnología permite correcciones y feedback inmediatos y personalizados. Pero también presenta ciertos riesgosla dispersión, la sensación de soledad y la de que el esfuerzo que debe hacerse es excesivo.

 

El docente debe velar por minimizar esos riesgos. Pará él también supone un gran esfuerzo. Pasa a ser facilitador, orientador, supervisor, moderador, motivador, evaluador e incluso técnico de soporte. Dispone de enorme libertad a la hora de poner ejemplos, dar explicaciones, aclarar dudas, crear itinerarios didácticos, proponer tareas o debates, etc.

 

  1. Cómo adaptar la enseñanza obligatoria presencial a un sistema on line  

Como docente creo que debo continuar, como sea posible, manteniendo pautas de trabajo parecidas a la situación de normalidad presencial. A apenas un bimestre del final del año académico, ¿qué puedo hacer para adaptar la enseñanza presencial a un sistema online?

La tentación, y lo más fácil, es poner tareas y dejar que cada estudiante se haga cargo por un tiempo de su formación como autodidacta: continuar avanzando en solitario, cada uno con sus textos, separado y en casa. Muchos profesores lo planificamos así en las primeras semanas de confinamiento, avanzando contenidos y evaluándolos.

Hay que avanzar un poco más. Lo prioritario es buscar un canal y un espacio para la  interacción. Creo que hay que tomar tres decisiones urgentes:

  1. Determinar el canal de comunicación. Tras cierta confusión inicial, de entre las múltiples posibilidades online, la mayoría de los docentes optaron por usar el correo electrónico. El solo hecho de pedir a los estudiantes anotar el email del profesor/a para facilitarles la cuenta de correo con la que fueran a trabajar esos días permitía lograr dos cosas importantes: la primera, mantener la interacción con todos y cada uno de los estudiantes desde el mismo día del cierre; y la segunda, que fuera el propio alumnado el que se involucrara.
  2. Fijar el espacio de reunión que sustituya al aula, es decir, crear una comunidad virtual que permita mantener la cohesión de los grupos, la participación de todo el alumnado y un cierto ambiente de seguridad y, en lo posible, de “normalidad” (sin olvidar lo angustioso de la situación sanitaria). El tablón de una plataforma virtual como Classroom o Moodle sirve como “pizarra” donde realizar prácticas comunes. Es tarea del docente procurar, en lo posible, que la comunicación del alumnado con él sea lo más parecida a esas breves entrevistas de pasillo o de patio (para explicar por qué no han podido entregar una tarea a tiempo o acceder al aula virtual por cualquier circunstancia) de forma privada; así como para favorecer momentos de distensión en el grupo, como los que se producen entre clase y clase en el Colegio. Un aula virtual debe canalizar también fórmulas para el descanso, la distensión y la jovialidad en el grupo.
  3. Establecer los recursos de aprendizaje. Para dar continuidad al trabajo de clase, lo más razonable es unificar y hacer uso de materiales específicos para esa situación, fáciles de manejar, responder y evaluar. Porque no se trata de un problema de contenidos, de tan fácil acceso en Internet: los datos se hallan a un clic de cada mano. Se trata de salvar lo esencial: personas que se reúnen para pensar, colaborar, compartir información. Eso es lo que estamos aprendiendo a valorar en estos tiempos de confinamiento.

 

  1. Algunas recomendaciones que pueden ayudarte:

 

  1. Durante este proceso te puedes sentir inseguro/a y frustrado/a. Intenta ser paciente. Todo esto pasará, no pierdas la perspectiva, no caigas en el derrotismo. Recuerda que siempre hablamos de la “esperanza activa”, como la entendía San Agustín
  2. Los tiempos de incertidumbre pueden ser desestabilizantes. Nuestras tradicionales estrategias presenciales ahora no funcionan. Por eso es necesario tener la disposición para cambiar. Es improbable que todo nos salga bien al primer intento. Lo sabes, porque lo experimentas a diario en tus estudiantes. No te canses de intentarlo una y otra vez.
  3. Focalízate en que tus estudiantes se sientan cómodos y ten en cuenta las metas de aprendizaje de la asignatura, esos resultados de aprendizaje que quisieras lograran tus estudiantes. Quizás no podrás enseñar algo como lo planeaste originalmente, pero lo importante es que los estudiantes aprendan los aspectos centrales del curso. Por tanto, enseña “lo poco, mucho” y “lo mucho, poco”.
  4. En relación con tus estudiantes:
  • Considera las condiciones en que se encuentran los/las estudiantes.
  • Evalúa el acceso que tienen los/las estudiantes a internet.
  • Estima qué significa transformar un programa de asignatura presencial a uno on line.
  • Decide entre modalidades sincrónicas o asincrónicas (o ambas).
  • Decide qué opciones de presentaciones en línea utilizarás (clases en línea, videos, presentaciones con anotaciones).
  • Decide qué opciones de actividades centradas en los/as estudiantes utilizarás (presentaciones de estudiantes, revisión entre pares, tutorías).
  1. Antes de planificar la clase online:

Es posible que tus estudiantes sepan menos de tecnología de lo que piensas, incluso si son nativos digitales o más jóvenes que tú.

  • Algunos/as de los/las estudiantes pueden tener acceso a internet solo desde sus teléfonos o pueden tener datos limitados, pudiendo priorizar su uso para situaciones de emergencia.
  • Los/las estudiantes no necesariamente cuentan con un computador personal, internet de alta velocidad, una impresora/escáner o una cámara, y no necesariamente tienen recursos para adquirirlas en este momento.
  • Los/las estudiantes pueden estar obligados/as a compartir sus computadores y conexión con otros miembros de la familia, por lo que quizás esto signifique que tengan MENOS tiempo para realizar sus trabajos o tareas.
  • Algunos/as de tus estudiantes se enfermarán o tendrán que cuidar a otras personas cercanas que estén enfermas.
  • Alguno de tus estudiantes puede tener a cargo el cuidado de niños/as (hermanos, abuelos, u otros parientes).
  • A veces el aislamiento social puede causar o agudizar problemas de salud mental (ansiedad, depresión u otros) o violencia intrafamiliar.
  • Alguno de tus estudiantes o sus familias pueden ver reducidos sus ingresos o perder sus trabajos en este período.
  • Escúchalos cuando pidan ayuda. Pueden estar ansiosos o cansados. Tu clase puede ser muy importante para ellos cuando tienen la posibilidad de focalizarse, pero, en contraste con todas las otras cosas con las que tienen que lidiar, puede no ser una prioridad en este momento. No lo tomes como algo personal.
  • Establece exigencias adecuadas a los recursos tecnológicos y de tiempo con los que cuentan tus estudiantes.

 

  1. Transformar un programa de curso presencial a uno on line:

Antes de revisar tu programa recuerda que NO es un curso online, sino el traspaso de un curso presencial a uno virtual porque estamos frente a una pandemia. Los cursos virtuales son diferentes y se preparan con tiempo y en una situación muy diferente a la que nos encontramos en estos momentos.

 

Los docentes debemos tener en cuenta que una pandemia afectará siempre negativamente a nuestros estudiantes. Para minimizar efectos negativos se requieren estrategias específicas de acompañamiento.

 

Por eso:

  1. Revisa tu programa pensando la forma en que puedes reducir la cantidad de trabajo. Prioriza lo que los/las estudiantes realmente necesitan aprender durante este lapso. Esto puede ser difícil, pero recuerda que no estamos en circunstancias normales. Divide el trabajo de los estudiantes en partes más pequeñas, elimina trabajos innecesarios, reduce la carga de tareas.
  2. Planifica tu tiempo para incluir comunicación frecuente y constante con tus estudiantes.
  3. Si tienes desafíos específicos en tu asignatura, busca o crea comunidades docentes en línea. Aprovecha esta situación para generar grupos de discusión profesional y así pensar juntos cómo abordar desafíos complejos tales como: ¿cómo realizar laboratorios en línea?, ¿cómo realizar actividades de investigación en línea?, ¿cómo generar actividades grupales o de pares en línea?
  4. No te pongas a leer cientos de artículos sobre mejores prácticas para enseñar en línea. Estás en una situación intermedia, transitando rápidamente de una clase presencial a una en línea. Es mejor hacer lo que se pueda, pero hacerlo bien. Pensar que puedes manejar en un día o una semana todas las buenas prácticas de enseñanza en línea puede llevarte a una sensación de frustración que no será beneficiosa ni para ti ni para tus estudiantes.

 

  1. ¿Sincrónico o asincrónico?

 

Existen dos opciones para que los/las docentes faciliten las clases de manera remota:

  • Sincrónica: Docentes y estudiantes se reúnen al mismo tiempo e interactúan en “tiempo real”. Este “tiempo real”, se aconseja que coincida con el horario de clase regular que veníamos teniendo en el Colegio. Recuperar esa rutina horaria es muy importante.
  • Asincrónico: Los docentes preparan los materiales de la asignatura para los/las estudiantes con antelación. Los/las estudiantes pueden acceder a los materiales del curso en el momento que ellos decidan e interactuar con cada material por un periodo más largo de tiempo. La disponibilidad del profesor para señalar tiempos de atención asincrónicos es la clave.

 

Los docentes deben escoger si involucrar a sus estudiantes sincrónica o asincrónicamente dependiendo del contenido de la asignatura o el material que necesita enseñar. Existen algunas ventajas y desventajas para las opciones de enseñanza sincrónica y asincrónica.

 

Ventajas de la Enseñanza Sincrónica

– Involucramiento personal inmediato entre los/las estudiantes y la o el docente, que puede crear mayor sensación de comunidad y menos sentimientos de aislamiento.

– Intercambios más oportunos entre estudiantes y docentes, los cuáles pueden prevenir problemas de comunicación y malos entendidos.

 

Desventajas de la Enseñanza Sincrónica

– Es difícil acordar tiempos en que todos/as los/as estudiantes puedan reunirse. Recuperar el horario normal de clases “en casa” no es sencillo.

– Algunos estudiantes pueden enfrentar dificultades técnicas si no tienen acceso a una conexión rápida de wi-fi.

 

Ventajas de Enseñanza Asincrónica

– Mayor flexibilidad de tiempo, lo que puede hacer que las experiencias de aprendizaje sean más asequibles a diferentes estudiantes y que los archivos de materiales pasados se encuentren disponibles.

– Mayor involucramiento cognitivo, ya que los/las estudiantes tendrán más tiempo para interactuar y explorar el material del curso.

 

Desventajas de Enseñanza Asincrónica

– Los estudiantes podrían percibir menor intercambio personal y menos satisfacción dada la ausencia de interacción social con sus pares y docentes.

– El material de la asignatura puede ser mal entendido o interpretado de manera errónea sin la interacción en tiempo real.

 

 

  1. Haz tu clase en vivo con Zoom

 

Zoom es una aplicación gratuita, que no necesita ser descargada, en la que puedes realizar clases virtuales con hasta 100 personas al mismo tiempo, con un límite de 40 minutos cuando son más de 3 personas. Luego de este periodo las personas pueden volver a conectarse a la misma sala o link.

Esta opción funciona bien para grupos que son pequeños y la dinámica de enseñanza se basa en discusiones. También es efectiva para clases lectivas con cursos más numerosos.

La poedagogía nos invita   a hacer esto:

 

  • Crea una presentación de diapositivas (Powerpoint) y la funcionalidad de compartir pantalla en zoom. Esto permite asegurar que los/las estudiantes tengan disponibles las preguntas de discusión, principalmente para aquellos que tengan una conexión lenta a internet o problemas para escuchar el audio.
  • Despliega una pauta de contenidos/agendaal inicio de cada sesión de clase virtual, de tal forma que los/las estudiantes entiendan la expectativa de la discusión y los temas a tratar durante la clase.
    • Ubica tu computadorde forma tal que los/las estudiantes puedan ver y escuchar lo mejor posible. Si es necesario, repite las contribuciones de los/las estudiantes al resto de sus compañeros/as. En caso de que no te escuchen, puedes considerar utilizar un micrófono externo al computador que le permita a los/las estudiantes escuchar mejor.
    • Solicita retroalimentación de las/los participantes, ya que los/las estudiantes podrían tener dificultades para incorporarse a la conversación.
    • Usa el panel de mensajería grupal(chat).
    • Modela las discusiones, por ejemplo, específica por escrito que un estudiante hable para que les ayude a incorporarse a la conversación.
    • En cursos más numerosos, asigna a una persona o pídele a un ayudante que modere el panel del chaty se asegure que las preguntas y comentarios importantes sean atendidos. Incluso en cursos más pequeños podría ser valioso pedirle a un/a estudiante (o dos) que asuman roles especiales como “monitores del panel”.
    • Puedes usar el panel de chat para resolver problemas técnicos. Por ejemplo, si un estudiante está teniendo problemas conectándose mediante audio o video, el panel de chat podría ser un espacio para que como instructor o con otros asistentes puedan trabajar juntos para resolverlos. Esto podría ser, también, una oportunidad para que un/a estudiante tenga asignado el rol especial de monitor/a de problemas técnicos, especialmente si tiene motivación para hacerlo.
    • Usa la funcionalidad de video-salas de Zoom.Esto permite a los/las estudiantes conversar en pequeños grupos, tal como lo harían cuando se distribuyen en grupos en cursos numerosos.
    • Re-evalúa tus actividades de aulapara hacer las clases más interactivas aun cuando los/las estudiantes no tengan una conexión rápida de internet y no sean capaces de escuchar ni ver todo de forma óptima.
    • Sugiere y motiva que tus estudiantes escriban y comenten juntos en un documento de google compartido.
    • Realiza encuestas breves a tus estudiantes. Puedes intentarlo mediante formularios de Google, por ejemplo.
    • Considera enviar por adelantado las preguntas de discusiónpara tus estudiantes, de tal forma que puedan acceder a ellas incluso si es que hay problemas compartiendo pantallas. Puedes compartir tus diapositivas en pdf.

 

¡Enseñar desde casa! Una gran oportunidad para seguir creciendo profesionalmente, que sin duda aprovecharemos cuando llegue el momento de retornar a las aulas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *